Nicanor Sánchez Marín






A una mujer hermosa


Siempre que te veo
cruzar mi calle,
me quedo extasiado
al mirar tu talle.

Y miro tu cuerpo
con tal devoción,
que me vuelvo loco
con mi admiración.

Pero tú, pasas y como si nada,
me vuelves la espalda,
y no me dedicas
ninguna mirada.

Y puede con tu desdén
que hasta disfrutes,
y te alegre el dolor
que me produces.

Y me hace tanto daño esa actitud,
que pienso muchas veces
que mi vida cambiaría
si no estuvieras tú.

Y me meto en mi casa
por no llorar,
de la angustia que siento
al verte pasar.
Pero a ti no te importa
verme sufrir,
aunque sepas que sufro
sólo por ti.

Inicio · Galería · Exposiciones · Poesía · Teatro · Admin · Libro de Visitas
© Nicanor Sánchez Marín - 2012
Sitio creado con Software libre | número de visitas: 11321
Valid XHTML 1.0 Transitional